Boca sucia después de cepillarte

Hoy te hablaremos de un tema muy importante. ¿Sientes la boca sucia aun después de cepillarse? Tal vez el problema es el cepillo que vienes usando. A continuación, comparto contigo información de valor para tu higiene bucal que se relaciona a cómo elegir el cepillo dental correcto:

Existen dos tipos de cepillos: Los cepillos manuales y los eléctricos. Los cepillos manuales son aquellos que son activados a través del ejercicio o movimiento de la mano y la muñeca. Los cepillos de tipo eléctrico son aquellos que tienen una parte activa que rota o vibra para ayudar a retirar los restos de alimentos o bacterias. 

Estos últimos no son los más usados en el mercado debido a su costo, sin embargo, es importante recalcar que los estudios han demostrado que ambos tipos de cepillos pueden ser igual de eficientes para retirar la placa bacteriana que genera la caries y las enfermedades de encías.

Las partes del cepillo

Si observas un cepillo podrás ver que tiene varias partes. La primera porción es el mango o agarradera. Luego tenemos una parte intermedia que se podría llamar cuello y finalmente tenemos la parte o porción terminal que es la parte activa del cepillo, es decir, es la parte que ejerce la función al ingresar en nuestra boca.

El mango o agarradera debe tener características ergonómicas, es decir que este mango pueda ser agarrado sin ningún problema, que no tenga zonas ásperas ni puntiagudas que podrían hacernos algún tipo de lesión y ello involuntariamente reducir el tiempo de uso del cepillo.

Si analizamos la parte activa, los cepillos pueden tener diferentes variantes. Para empezar, están las cerdas y el dorso de esta parte activa o el dorso de la cabeza del cepillo. Un cepillo con una parte activa cuyo dorso es irregular es favorable porque mientras se limpian los dientes, el dorso entra en contacto con la parte interna del cachete (Carrillo) o la lengua, alcanzando y limpiando otras zonas de la boca mientras te cepillas.

Tipos de cerdas

Boca sucia después de cepillarse cerdas de cepillos dentales

Existen tres tipos de cerdas de acuerdo a la resistencia que estas tienen al ser comprimidas sobre los dientes y encías. Es así que tenemos cerdas blandas o suaves, cerdas medianas o intermedias, y cerdas duras o rígidas.

Definitivamente las cerdas duras o rígidas deben ser descartadas ya que pueden lastimar las encías. Por otro lado, las cerdas blandas deben ser usadas en circunstancias especiales como después de una cirugía y no de manera regular debido a su menor eficiencia en la remoción de bacterias y restos de alimentos.  Lo ideal es contar con un cepillo de cerdas de resistencia media o mediana.

Forma, tamaño o disposición de las cerdas y cepillo

En el mercado se pueden encontrar cepillos con cerdas que están al mismo nivel, que son irregulares o que tienen algún penacho o porción de cerdas más grande.  Es ideal que el cepillo tenga cerdas irregulares debido a que la superficie del diente tampoco es plana, sino que es irregular. Las cerdas en esta disposición podrán ingresar con mayor facilidad entre los dientes y un penacho sobresaliente será importante para a los dientes que están más atrás. 

El tamaño de la cabeza o parte activa del cepillo debe ser aquella que permita que el cepillo ingrese a la boca con comodidad y permita limpiar el mayor número de dientes al mismo tiempo. La mejor manera de determinarlo es probando.

Tiempo de duración del cepillo

Muchos cepillos cuentan con cerdas que tienen señales o partes activas coloreadas que nos indican el nivel de desgaste del cepillo. Generalmente un cepillo dura alrededor de 2 meses y medio a 3 meses. Si observamos que las cerdas se abren muy temprano, es decir al mes o mes y medio, tal vez estamos ejerciendo mucha presión durante el cepillado lo cual puede generar problemas con nuestras encías.

Limpieza del cepillo

Al terminar el uso del cepillo es muy importante reducir la cantidad de agua que puede quedar impregnada sobre su superficie.  Se puede lograr lo anterior haciendo movimientos y agitando el cepillo para que quede una menor cantidad de agua, con ello menor cantidad de humedad y menor posibilidad del crecimiento de bacterias y hongos en las cerdas. 

Las cerdas hoy por hoy vienen preparadas para disminuir el crecimiento de estos microorganismos. Sin embargo, tú también debes ayudar para que estas cerdas no se contaminen y así no contribuir a tener una boca sucia aun después de cepillarse.

Finalmente es importante recordar que no debes compartir tu cepillo dental, porque este es fuente de microorganismos y hoy con la amenaza del COVID-19 (ver tambié Cómo la periodontitis agrava los casos con COVID-19) existe la posibilidad de que el cepillo sea un medio de contagio.


Lee tambíen ¿Cómo elegir un cepillo de dientes? y complementa esta información.


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¿Te gustó esta información? Comenta abajo y comparte con familiares y amigos, seguro no conocen la mejor forma de elegir un cepillo dental.

 

Un fuerte abrazo. 

Dr. Juan Francisco Ceccarelli C.

Clínica de Encías.

Recuerda:

Un paciente informado, es un paciente sano

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